Nos tienes en ascuas. Esta película me gusta, ha empezado bien. Después de tanto debatir sobre el recipiente, me habéis sorprendido, el acuario es totalmente Barbie, de juguete, pero tiene un toque de Andy Warhol. Va a salir una sopa de copépodos con rotíferos al fitoplancton muy popart. Ahí se va a desencadenar mucho sexo y violencia, pero en un entorno rosa, a lo Scorsese. Tiene mucho suspense............
Ahora voy yo. Os dije que le quitarais la copa al espumador. Dije una herejía acuariófila de arrecife, sorprendentemente no ha aparecido la inquisición, quizás no se moleste en leer nuestros post de novatos en la afición. La he visto en acción otras veces y ataca inmisericordemente a cualquiera que vaya contra el santo dogma del espumador de proteínas. Incluso si lo apagas un ratito aparecerá alguno de sus ministros a recriminarte.
No se puede decir algo así impunemente, así que intentaré fundamentar mis afirmaciones antes de ir a la hoguera, eppur si muove ................ ¿cómo empezó todo? . Hagamos un flashback.
Cuando diseñaba el acuario que estoy instalando, el espumador era el componente principal de la filtración. Pero me di cuenta de que los espumadores necesarios costarían los varios miles de euros que no tenía y decidí averiguar todo lo que pudiera sobre los espumadores. Encontré numerosos artículos con complejas fórmulas que intentaban averiar cómo se puede tener el espumador más eficiente, qué caudal se necesitaba, cuantas burbujas, de qué tamaño, con qué sistema de inyección, con cuanta recirculación, qué diámetro en el cuerpo, cuanta altura, etc. Sin embargo no encontré respuestas a qué es lo que hace que un espumador sea generalmente considerado un componente imprescindible en cualquier acuario de arrecife.
Siguiendo mi investigación encontré escritos de Eric Borneman en los que describía unos acuarios superpoblados y sobrealimentados en los que no había espumador. En realidad, sí que tenía espumador, pero sólo lo ponía en funcionamiento cuando se iba a uno de sus numerosos viajes, como sistema de seguridad. Consideraba, sin haber hecho ningún análisis químico, sólo con sus conocimientos como biólogo marino,
que lo único que podía retirar un espumador era alimento para los corales y para otros organismos beneficiosos para el buen funcionamiento del acuario. No le creí porque era una sola opinión en un océano de opiniones contrarias. Pero siguiendo su línea encontré otros acuarios que funcionaban perfectamente sin espumador o que lo utilizaban parcialmente. Había quien hablaba de sobre espumado, ¿demasiada espumación?, ¿Podría ser posible ahorrase algo en un instrumento tan caro, aunque fuera imprescindible? ¿Si no lo utilizaba habitualmente, porqué lo dejaba funcionando cuando se iba de viaje?. En realidad ninguno de los que no lo utilizaban recomendaban que no se utilizara sin una amplia experiencia en el mantenimiento de un acuario de arrecife. ¿Porqué?
El primer estudio serio que encontré sobre el contenido del líquido retirado por un espumador es del Dr. Shimek: En él analizaba de qué forma se pueden exportar del acuario metales pesados y para ello analizaba tres métodos: espumador, Xenia y caulerpa. En este estudio sólo analizaba el contenido de estos métodos en determinadas materias, pero el resultado fue que en general tanto las caulerpas como las Xenias eran mejores retirando sustancias que el espumador, sobretodo cuando se trataba de materia orgánica. Lo cual me encaminó a indagar mejor en los métodos biológicos de filtración, pero esa es otra historia......
El siguiente estudio lo realizaba el departamento de química de la Universidad de Pensilvania. Analizaba la eficacia de varios modelos de espumadores: "Desarrollo de un método para la evaluación cuantitativa del rendimiento del espumador de proteínas".
Este estudio podía arrojar luz para elegir la mejor tecnología de las muchas que se aplican en los espumadores.
Hagamos un resumen de lo que hace un espumador.
Básicamente un espumador es un tubo en el que se introduce agua del acuario y aire en forma de finas burbujas, que forman en la superficie una espuma con una continua renovación, que provoca que con el tiempo suba por un tubo la espuma más densa, que al final del tubo se rompen. El agua de esas burbujas y los materiales que se han adherido a ellas son recogidas en la copa.
Sólo se adhieren a la superficie de las burbujas materias hidrofóbicas, generalmente orgánicas. Para hacernos una idea el aceite es hidrofóbico, no se disuelve en el agua. Algunas de estas sustancias son sustancias orgánicas, microbios, bacterias, fitoplancton, etc. Por tanto las sustancias hidrofílicas, las que se disuelven en el agua, no se pueden retirar con un espumador, lo que significa que hace una filtración muy selectiva en función de una característica que no es muy definitoria de lo que queremos filtrar. Muchas sustancias que queremos filtrar son hidrofílicas, como muchos compuestos orgánicos, fosfatos inorgánicos, carbonatos, nitratos, etc.
Es evidente, después de ver cómo filtra un espumador, que además de que el agua procedente del acuario principal sea la película de aceites que se forma en su superficie y baja al sump, también deberíamos forzar que el agua que pasa por el espumador provenga de la superficie del agua del sump, puesto que casi todas las sustancias hidrofóbicas flotan en la superficie del agua. La mejor forma de hacerlo es que el agua procedente del rebosadero pase directamente por el espumador.
En la eficacia de un espumador los parámetros más importantes son el caudal de la bomba de alimentación, el caudal del aire que se inyecta, el tamaño de las burbujas y si se hace que el espumador funcione en forma húmeda o en forma seca. Otros parámetros, que me parecen más importantes, introducidos en el estudio son la cantidad de TOC (contaminantes totales de compuestos orgánicos de carbono) retirados en función de los que existen en el acuario y la velocidad a la que el espumador los retira.
Continuará .....................