Finalmente has caido Javi. A mí tambien me gustan mucho los peces, pero más los corales, y es bien dificil conjugarlo todo. Yo me he leido paginas y paginas de zeovit, me he carteado en privado con el zurdo y con Monti, me he leido el manual de Xaqua (me lo pasó RJ) y finalmente, por ahora, sigo el consejo de Oscar (milhouse): si me va bien (las puntas de las acros están o bien verdes o bien azules) con biodigest y la adición de Ca, I2, Sr, Mg y agua de bajísima conductividad no me la juego. Es decir, con dos peques y el tercero de camino no tengo tiempo de probar un método nuevo. Eso sí, en la alimentación hay días de ayuno a los peces (uno aleatorio a la semana) y cuando toca la alimentación trato de que ésta dure al menos 15 minutos, pero minutos de reloj. Es decir, si hoy toca gránulo añado la cantidad en pequeñísimas porciones para que así no caiga resto alguno al fondo. Lo mismo con las escamas. Y congelado sólo una vez cada 10 días más o menos. En cualquier caso si algo he descubierto en el reto de la acuariofilia es que innovar y renovar (cambiar) es agua bendita. Todos cambiamos (mira como el zurdo ha vendido algún pez porque quiere tener zoos) y por otro lado cada acuario es un ecosistema y cada ecosistema es un mundo. Esto quiere decir que cuando, por ejemplo, simplemente decimos que reponemos con agua de ósmosis no estamos diciendo absolutamente nada. Habría que reflejar la conductividad de ese agua en microsiemens y considerar el número de etapas y naturaleza de éstas en cada caso. NO es lo mismo pasar agua por carbón y arenilla que por tres resinas antimetales, antifosfatos y antimicroorganismos. En este sentido tengo la suerte de trabajar en investigación química y disponemos de equipos en la Facultad de extraordinario rendimiento. Mi desgracia: tengo los brazos molidos de llevarme las garrafas cada fin de semana....Un abrazo.