En el editorial de este mes de la revista online ADVANCED AQUARIST, Wade Lehmann plantea una cuestión que creo nos debe hacer reflexionar.
En este momento en el que vivimos la www ha conseguido universalizar prácticamente la información y gracias a ello disponemos de más fuentes de conocimiento de las que nunca hemos tenido. Este beneficio aparente esconde sin embargo un lado oscuro que es conveniente no desdeñar.
En la base de todo conocimiento se encuentran una serie de fuentes cuya solvencia es casi indiscutible ya que se sustentan en la utilización del método científico y son sancionadas por el juicio de la comunidad científica a la que se dirigen. En este apartado se pueden incluir los libros de texto y las comunicaciones y revistas científicas.
Basándose en este primer nivel, se realizan las revistas y libros que tratan específicamente de nuestro hobby. Estas publicaciones conforman el segundo nivel de conocimiento y en ellas podemos incluir también la información recibida de personas cuyo prestigio y buen hacer en el mundo de la acuariofilia los convierte en fuentes razonablemente fiables de información. Sin embargo en la mayoría de estos casos no se pueden encontrar ni los métodos ni el juicio científico que de plena validez a los datos contenidos en ellos. En el mejor de los casos podemos encontrar las fuentes bibliográficas pertenecientes al nivel que sirven de referencia para el contenido de los textos publicados.
En el tercer nivel encontramos la información que intercambiamos en los foros y la que traspasamos a los amigos y compañeros de forma verbal. En algunos casos, simplemente se compone de lo que hemos leído en otras fuentes y en otros de nuestra experiencia personal o la que nos han narrado otros amigos y compañeros de hobby. Es obvio que la solvencia de todas estas informaciones es la más cuestionable de las tres.
No debemos olvidar nunca que este hobby se basa en la utilización multidisciplinar de varias ramas de la ciencia, que van desde la oceanografía a la biología, pasando por otras cuantas ciencias, no menos importantes. Tampoco es una cuestión menor, que el mundo del conocimiento de nuestro hobby se mueve y cada día más rápido. Lo que ayer era la última frontera del conocimiento acuarístico hoy es simplemente la base mínima sobre la que cimentamos nuestros pequeños fragmentos de océano. Y creo que los que lleváis más tiempo en el hobby estaréis de acuerdo por completo con esta aseveración.
¿Cual es la moraleja final de todo?
Debemos ser escépticos por costumbre, tal como comentaba Borneman no hace mucho tiempo, y tratar de filtrar y verificar toda la información que nos llega. Debemos absorber todo el conocimiento posible, pero ser selectivos a la hora de dar validez a teorías y observaciones demasiado particulares y personales. Si nos es posible debemos acudir a la fuente inicial de las ideas y acercarnos por nosotros mismos a las observaciones que han dado lugar a las teorías e ideas que salpican a diario nuestros foros y publicaciones. Debemos ser conscientes y comedidos cuando vertemos públicamente (y no olvidemos sobre todo que nuestros foros son eminentemente públicos) opiniones y resaltar lo más posible la solvencia de las mismas.
Es conveniente e importante que compartamos nuestras experiencias, pero no lo es menos que no convirtamos en “dogma de fe” aquello que a nosotros nos funciona, pero que se encuentra sin contrastar adecuadamente por una importante cantidad de aficionados.
PD: Esto no va por Caballero de La Mancha, que siempre ha dado un ejemplo de cómo deben expresarse las opiniones basadas en observaciones más o menos personales. Ese es el camino a seguir y una guía para todos aquellos que difundimos nuestras ideas, conocimientos y experiencias entre los compañeros de afición.
En este momento en el que vivimos la www ha conseguido universalizar prácticamente la información y gracias a ello disponemos de más fuentes de conocimiento de las que nunca hemos tenido. Este beneficio aparente esconde sin embargo un lado oscuro que es conveniente no desdeñar.
En la base de todo conocimiento se encuentran una serie de fuentes cuya solvencia es casi indiscutible ya que se sustentan en la utilización del método científico y son sancionadas por el juicio de la comunidad científica a la que se dirigen. En este apartado se pueden incluir los libros de texto y las comunicaciones y revistas científicas.
Basándose en este primer nivel, se realizan las revistas y libros que tratan específicamente de nuestro hobby. Estas publicaciones conforman el segundo nivel de conocimiento y en ellas podemos incluir también la información recibida de personas cuyo prestigio y buen hacer en el mundo de la acuariofilia los convierte en fuentes razonablemente fiables de información. Sin embargo en la mayoría de estos casos no se pueden encontrar ni los métodos ni el juicio científico que de plena validez a los datos contenidos en ellos. En el mejor de los casos podemos encontrar las fuentes bibliográficas pertenecientes al nivel que sirven de referencia para el contenido de los textos publicados.
En el tercer nivel encontramos la información que intercambiamos en los foros y la que traspasamos a los amigos y compañeros de forma verbal. En algunos casos, simplemente se compone de lo que hemos leído en otras fuentes y en otros de nuestra experiencia personal o la que nos han narrado otros amigos y compañeros de hobby. Es obvio que la solvencia de todas estas informaciones es la más cuestionable de las tres.
No debemos olvidar nunca que este hobby se basa en la utilización multidisciplinar de varias ramas de la ciencia, que van desde la oceanografía a la biología, pasando por otras cuantas ciencias, no menos importantes. Tampoco es una cuestión menor, que el mundo del conocimiento de nuestro hobby se mueve y cada día más rápido. Lo que ayer era la última frontera del conocimiento acuarístico hoy es simplemente la base mínima sobre la que cimentamos nuestros pequeños fragmentos de océano. Y creo que los que lleváis más tiempo en el hobby estaréis de acuerdo por completo con esta aseveración.
¿Cual es la moraleja final de todo?
Debemos ser escépticos por costumbre, tal como comentaba Borneman no hace mucho tiempo, y tratar de filtrar y verificar toda la información que nos llega. Debemos absorber todo el conocimiento posible, pero ser selectivos a la hora de dar validez a teorías y observaciones demasiado particulares y personales. Si nos es posible debemos acudir a la fuente inicial de las ideas y acercarnos por nosotros mismos a las observaciones que han dado lugar a las teorías e ideas que salpican a diario nuestros foros y publicaciones. Debemos ser conscientes y comedidos cuando vertemos públicamente (y no olvidemos sobre todo que nuestros foros son eminentemente públicos) opiniones y resaltar lo más posible la solvencia de las mismas.
Es conveniente e importante que compartamos nuestras experiencias, pero no lo es menos que no convirtamos en “dogma de fe” aquello que a nosotros nos funciona, pero que se encuentra sin contrastar adecuadamente por una importante cantidad de aficionados.
PD: Esto no va por Caballero de La Mancha, que siempre ha dado un ejemplo de cómo deben expresarse las opiniones basadas en observaciones más o menos personales. Ese es el camino a seguir y una guía para todos aquellos que difundimos nuestras ideas, conocimientos y experiencias entre los compañeros de afición.
![Yb641[1] :yb641[1]: :yb641[1]:](http://www.todomarino.com/forum/images/smilies/col2/yb641[1].gif)
JGC, pues presisamente creo que en el tema del escepticismo me llevo la palma, creo que hay pocos tópicos que, más o menos acertadamente, no haya cuestionado en alguna ocasión.
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