Lo primero que tienes que hacer es medir cuánto magnesio tienes en el acuario. Después, decidir cuánto quieres tener. Después, hallar la diferencia y ver cuánto cloruro necesitas. Aquí te vendrá bien la tabla de Errol. Si es mucha cantidad, échala al acuario durante varios días, disuelta siempre en agua de ósmosis.
Mide de nuevo para ver que tienes el magnesio en la cantidad correcta. Si no, vuelve a calcular y a aditar, hasta que tengas la cantidad correcta.
Espera una semana o dos semanas y vuelve a medir. Así sabrás cuánto has gastado en ese tiempo. Calcula cuánta cantidad de cloruro necesitas, y eso es lo que tendrás que echar cada semana (o cada dos semanas) para mantener el valor.
Este procedimiento sólo es válido si tienes consumos bajos de magnesio, porque descompensa el equilibrio iónico del acuario: además de magnesio, que se consume, estás echando cloruro, que se acumula.
No te olvides de realizar cambios de agua.