Los comentarios de ABC, y otros periódicos de otros países, sobre el artículo de De'ath y colaboradores publicado en el número de Science de 2 de enero de 2009, es un buen ejemplo de cómo los periodistas llevan a su molino ideológico los datos que se publican en las revistas científicas. Y me explico.
En el abstract del artículo de Science, sus autores escriben "The causes of the decline remain unknown; however, this study suggests that increasing temperature stress and a declining saturation state of seawater aragonite may be diminishing the ability of GBR corals to deposit calcium carbonate." Aseveración del comentario de ABC: "El Instituto destacó que la caída sin precedentes del crecimiento de los corales en la famosa barrera situada en la costa oriental de Australia, en el estado de Queensland, está causada por el calentamiento del agua de los mares y el aumento de la acidez que se deriva de la subida de dióxido de carbono en la atmósfera". Comparemos lo que dicen unos y otros. Para empezar, De'ath y cols aseguran que las causas de la disminución del crecimiento son desconocidas, para a continuación añadir que los datos obtenidos sugieren que el stress causado por el incremento de temperatura y una disminución en la concentración de aragonita disuelta en el agua pueden estar disminuyendo la capacidad de los corales para depositar carbonato cálcico. Reconocen que no han podido demostrar una relación causal, y esa es la verdadera conclusión científica, y a continuación sugieren cuales podrían ser, para ellos, las causas. Es decir, emiten una opinión ¿Cómo interpreta el autor del artículo de ABC esto?, pues claro, echando directamente la culpa al CO2. Resulta esclarecedor que allí donde los autores del artículo escriben "sugieren" o bien "podría", el periodista traduce "está causada". Pero lo mejor es el final; en el artículo de Science no hay mención del CO2, porque las causas del incremento de temperatura o la disminución de la concentración de aragonita pueden ser muy variadas, pero el periodista de ABC dispara a quemarropa: "... que se deriva de la subida de dióxido de carbono en la atmósfera".
Otra frase inefable: «De continuar esta misma tendencia los corales de la barrera dejarán de crecer en 2050». Si se admite que las causas no se conocen, resulta totalmente aventurado predecir no sólo que la disminución del crecimiento va a continuar, sino que el crecimiento se paralizará en 2050. Evidentemente, los autores no dicen nada parecido en el artículo de Science.
A la vista de este tipo de divulgación tendenciosa yo siempre me pregunto: ¿es mera ignorancia del periodista divulgador, que no se ha leído el artículo original, y habla de oídas?; ¿es realmente un afán malicioso de aprovechar resultados científicos para sustentar una opinión ideológica?
Finalmente, y como biólogo, investigador y profesor, no puedo dejar de aprovechar esta oportunidad para aseverar, firmemente, que, en contra de lo que se dice y lee por ahí últimamente, el CO2 no es ningún contaminante ni gas dañino para la vida. Todo lo contrario, el CO2 es fundamental para la vida en la Tierra; sin él no habría fotosíntesis y por lo tanto no tendría lugar la fijación de carbono inorgánico en orgánico a gran escala para sustentar la vida en nuestro planeta.
Saludos