El agua y sus parámetros 1ª parte
Para concluir esta exposición, vamos a tratar lo referente al agua de nuestro acuario. Para no comenzar la casa por el tejado, empezaré hablando acerca de la preparación del agua:
El agua de mar queda muy lejos de ser H2O más cloruro sódico: en el siguiente link podéis ver una relación de los diferentes elementos que podemos encontrar en el agua marina:
https://www.lenntech.com/espanol/Desalacion/Composicion-agua-mar.htm
Cada uno de estos elementos es necesario en mayor o menor medida para la supervivencia de nuestros animales y plantas marinas. Esta compleja composición obliga al uso de preparados salinos como los que podemos encontrar en nuestro comercio más habitual. Existen diferentes mezclas de sales en el mercado, siendo cada una de una calidad diferente, sin embargo, de forma cociente o inconsciente, parece que los fabricantes han desarrollado dos tipos de sales: una cuyo bajo contenido de sales de calcio y magnesio principalmente (dos de los elementos más afectado por la calidad de la sal y que influyen directamente en el precio de ésta) las hacen ideales para ser disueltas en agua del grifo, pues las sales disueltas en este agua pueden compensar en mayor o menor grado las deficiencias que presentan mucho compuestos salinos, y por otro lado están los compuestos salinos cuya alta concentración en los diferentes elementos los hacen apropiadas para ser disueltas en agua de osmosis (destilada, H2O pura), pues la correcta proporción de estos elementos hacen que el agua marina sintética resultante posea unos parámetros químicos adecuados, evitando así la necesidad de tener que aditar para suplir las deficiencias en elementos que presentan las sales mencionadas en primer lugar. Pero ¿qué ventajas posee el uso de agua de osmosis a la hora de elaborar nuestra agua?, el agua de osmosis, a diferencia del agua de grifo es H2O, sin nada más, mientras que e agua de grifo, a causa del deterioro del suelo y los tratamiento a los que se le somete para hacerla potable, arrastra muchas sales fosfatadas, nitratos, pesticidas, organoclorados, metales..... altamente nocivos para los corales más delicados y muy apropiados para tener grandes problemas de algas e inestabilidades químicas en nuestro acuario. Si se desea tener corales, es preferible elaborar nuestra agua marina con agua de osmosis, aunque posteriormente haya que aditar calcio, magnesio,... que usar agua de grifo, la cual si permite un uso más desahogado en acuarios de solo peces, en los cuales ni la iluminación ni la calidad del agua es tan determinante como en un acuario de arrecife. Pero el agua recién preparada no puede ser usada en nuestros acuarios, esta debe ser aireada y reposada durante unas 24-48 o incluso 72 horas, pues muchas sales tardan horas en disolverse y el pH del agua recién preparada suele estar muy alejado del 8,3, por lo que éste agua puede llegar a ser bastante inhóspita para nuestros corales inicialmente.
¿De que hablamos cuando nos referimos a los parámetros químicos de nuestro acuario?, pues precisamente de eso, de parámetros químicos, jejeje, Venga, en serio, por orden de importancia, los parámetros que se miden son:
-pH: es el logaritmo negativo en base 10 de la concentración de hidrogeniones del agua (-Log[H+]),.... lo que en cristiano viene a ser, como de ácida esta nuestra agua. Para tener una referencia, el agua pura tiene un pH de 7 (neutro), de 7 para abajo, decimos que el pH es ácido, y de 7 para arriba, que el pH está básico (alcalino). El pH de nuestros acuarios de arrecife ronda 8.2, pudiendo variar entre 8.0 y 8.4. a la hora de aclimatar a un animal, es indispensable que el pH del agua de transporte y la del acuario sea prácticamente la misma, pues el brusco cambio de éste parámetro es fulminante para cualquier ser vivo. No olvidemos que el pH está bajo logaritmo en base 10, de modo que de un pH 8 a un pH de 7, la acidez no a aumentado una vez, sino 10 veces. ¿Como controlar el pH? Como ya vimos en post anteriores, el pH se mantiene estable gracias al sistema tampón de carbonatos que hay en el acuario. De modo, que manteniendo unos niveles constantes de carbonatos en nuestro acuario nos aseguraremos que el pH apenas variará en el tiempo.
-Salinidad o gravedad específica: es la concentración de salen existente en nuestro acuario. Debiendo estar entre 1022 y 1025, unos 34 g de sal/l, se puede medir mediante e uso de densímetros o conductímetros, si podemos permitírnoslos. Éste parámetro suele medirse mediante el uso de densímetros, pero hay que puntualizar que la densidad del agua varía con su temperatura, dos aguas con una concentración de 34 g/l a diferentes temperaturas marca densidades diferentes. Los densímetros suelen estar preparados para medir la densidad del agua a una temperatura de 25 ºC, por esto mismo, al usar uno, en especial los llamados de flotador
hay que esperar que la temperatura del densimetro se equilibre con la del agua a medir, y posteriormente hacer una corrección de la lectura si la temperatura a la que hemos medidos la densidad difiere de 25 ºC, muchos densímetros traen estas tablas de rectificación. También hay que matizar la existencia de otro tipo d densímetros, los llamados de aguja:
, aunque más caros, éstos no precisan de aguas calmas para poder medir la densidad, por lo que las mediciones con ellos son más rápidas que si usamos uno de flotador.
-KH: es la concentración de carbonatos existente en nuestro acuario. Se mide en grados alemanes por lo general. Su valor no debería de bajar de 7, siendo 8-9 ideales. Los carbonatos son consumidos por los organismos fotosintéticos del acuario en la fotosíntesis, esto unido a los escapes de CO2 que se producen en nuestro acuario (véase el sistema tampón carbono-carbonatos), hace que el kH tienda a bajar con el tiempo, por lo que su nivel debe ser restaurado periódicamente. En el mercado existe infinidad de productos destinados a éste fin. Hay que tener en cuenta, que la concentración de carbonatos esta relacionada con la de calcio. Un desequilibrio en alguno de los dos componentes da lugar a la llamada lluvia blanca, es decir, los carbonatos del acuario se combinan con el calcio, dando lugar a carbonato cálcico, el cual al ser insoluble precipita, lo que conlleva a una neblina blanca y una caída en los valores de calcio y kH. Éste fenómeno es relativamente común en acuarios manejados por manos inexpertas, pero no tiene porque suponer un hecho letal en nuestro acuario. Si forzamos un pequeño descenso en el pH de nuestro acuario, ese carbonato cálcico se disolverá y todo volverá mas o menos a la normalidad.
Hasta aquí, son los parámetros químicos imprescindibles de medir. Los siguientes son los parámetros muy aconsejables de medir, que hasta cierto punto podrían llegar a ser prescindibles de conocer:
-Amoniacos, nitritos y nitratos (NH3-NO2-NO3): son los componentes que marcan el ciclo del nitrógeno en el agua, la ausencia de NH3 y NO2 indican que el ciclo está funcionando correctamente. La presencia de amoniacos indicaría que en el ciclo está entrando más materia de la que puede degradar, y la presencia de nitritos indica problemas graves dentro del sistema, siendo éste el elemento más tóxico de los 3. Si no disponemos de un sistema de desnitrificación, los nitratos tenderán a acumularse. Lo ideal es no sobrepasar concentración mayores de 10 ppm de nitratos, ni menores de 2 ppm, pues los nitratos son fuente de alimento para algas y zooxantelas, de modo que un exceso de nitratos puede dar lugar a un crecimiento excesivo de algas, y un defecto a la muerte de éstas.
-Fosfatos (PO4): al igual que el nitratos, es alimento de algas. Es un elemento altamente limitante en el mar, debido a su escasez, sin embargo tiende a acumularse en nuestros acuarios, dando lugar a severos problemas de algas (cianophitas). Para retirarlos del agua se emplean cambios de agua (método poco eficiente), filtros de algas y filtración mediante resinas (como ya tratamos anteriormente). Sus niveles no deben superar los 0.2 mg/l, siendo 0 lo ideal.
-Calcio (Ca). Principal elemento conformante del esqueletos de nuestros corales. Sus niveles deben estar entorno a los 420 mg/l y pueden ser mantenidos mediante la adición de productos específicos de venta en cualquier tienda de acuariofília. Como ya marcamos antes, su concentración depende de un equilibrio con los carbonatos. Para mantener este equilibrio muchos aficionados añaden los carbonatos y el calcio a la vez mediante el uso de la llamada agua de calcio o Kalkwasser, que es una disolución de hidróxido de calcio disuelta en agua destilada, pero cada vez se usa menos debido a que normalmente el consumo de carbonatos y calcio es diferente, lo que a la larga puede dar lugar a un desequilibrio entre ambos iones y no sirve para aumentar niveles de estos elementos, así mismo, acuarios con altas demandas de calcio deben usar los llamados reactores de calcio, los cuales aportan más calcio y carbonatos que el kalkwasser, que a pasado a ser usado para mantener los niveles de ambos elementos, más que para subirlos, en este link podéis ver pros y contras de su uso . Entrando levemente en materia, el Kalkwasser consiste en una suspensión de hidróxido de calcio que, tras una hora aprox de sedimentación, se ha eliminado de los restos de sólidos no disueltos, el agua libre de sólidos de hidroxido de calcio resultante es el agua de calcio. Esta agua posee un pH muy alto (>12), por este motivo, para evitar posibles problemas, debe ser aditado gota a gota en el acuario. Si no quereis complicaros la vida, usar cualquier aditivo de los que venden para subir el calcio y mantener los niveles de calcio, seachem, Tropic marin,... entre otras marcas, poseen productos da calidad contrastada.
-Magnesio (Mg): otro componente fundamental del esqueleto de los corales y núcleo de la molécula de clorofila, sin la cual la fotosíntesis no existe. Este elemento debe presentarse en concentraciones que ronden 1300 – 1500 mg/l y su concentración puede repercutir en el tamponamiento de nuestro acuario. Aunque hay aditivos específicos para aditarlo, la subida de este elemento es harto difícil, llegando a convertirse en un quebradero de cabeza para muchos, sin embargo, mantenerlo constante no presenta mayor dificultad. Hay que tener especial cuidado con la sal que usamos, ya que debido a la dificultad que presenta conseguir buenos niveles, así como el precio de éste elemento, da lugar a que sus concentraciones en los preparados comerciales sea muy inferior a la optima, con el objetivo de abaratar el precio final de la sal.
Otros parámetros que podemos medir, aunque bastante prescindibles son:
-Potencial REDOX: digamos que es la capacidad oxidativa de nuestro acuario. Viene marcado por la cantidad de sustancias oxidantes que presente nuestro agua (oxigeno primordilmente). Su valor debe rondar los +300 mV, pudiendo ser medido con sondas especiales. La adición de sustancias oxidantes a nuestro acuario, tales como agua oxigenada (peróxido de hidrógeno) nada recomendable, ozono (relativamente usado)... ayudan a aumentar nuestros niveles REDOX, aunque lo mejor es poseer de un buen skimer, que eleve las concentraciones de oxigeno en el agua, lo que nos garantizará buenos niveles de O2 y del potencial REDOX.
-Yodo: este elemento es importante para la absorción de calcio por las corales y algas, así como para muchas hormonas de nuestros animales, sin embargo sus niveles no son capaces de mantenerse ni 24 horas, pues el Skimer lo extrae hábilmente, de modo que podemos estar seguros que 24 después de aditar el yodo, ya no tendremos yodo en el acuario, por lo que su medición en principio parece absurda, salvo que queramos conocer si estamos aditandolo bien. Debe mantenerse en unos niveles que ronden los 60 /l. Debido a su alto poder oxidante, al verterlo el REDOX puede subir repentinamente, por lo que su dosis jamas debe ser superada, y si al aditarlo, la mancha de yodo cae directamente sobre un coral, éste puede ser quemado al instante, por lo que lo mejor es hacerlo en zonas de altas corrientes (sump vs rebosadero si puede ser). También existe en el mercado aditivos específicos.
-Boratos: que intervienen en el tamponamiento del pH, Estroncio, importante en corales SPS, Oxigeno,.. son elemento cuya medición inicialmente puede ser suprimida totalmente, cuando ya seamos experto en acuarios marinos ya habrá tiempo medirlos.
Bueno, llegados a éste punto, podemos tener una idea mas o menos clara de que elementos podemos medir. Todas las mediciones pueden realizarse con test colorimétricos, algunas incluso con la ayuda de sondas electronicas (O2, pH, REDOX, conductividad, temperatura).
A la hora de aditar, como ya hemos especificado, podemos hacer uso de productos comerciales, fácilmente encontrados y utilizables, o bien de productos caseros, menos recomendables para acuariofilos noveles, pues el uso de estos productos puede atañer complicaciones de uso. Lo ideal sería mantener siempre el mismo nivel de los elementos en nuestros acuarios, para evitar posibles estrés a nuestros animales, por ello habría que aditar cada día la cantidad de cada elemento que va a ser consumida, sin embargo, creo que un acuario es para disfrutarlo, no para sacrificar nuestra vida en él. Por éste motivo, los diferentes productos especifican dosis recomendadas que varían de una a 2 por semanas, incluso algunas cada 2 semanas. Otra opción sería la de automatizar los diferentes productos mediante el uso de: reactores de calcio o las llamadas bombas peristálticas, capaces de dosificar volúmenes muy pequeños tras largos tiempos de espera.
¿Pero que debemos dosificar en principio?. Pues como ya comentamos antes: Yodo, Calcio, y carbonatos indispensables, también los llamados elementos traza, una serie de elementos químicos que son requeridos en concentraciones muy bajas y que debido al alto numero de elementos que son, no pueden ser medidos con un test específico. También es recomendable aditar aminoácidos, cuya naturaleza obliga a que antes de su adición el skimer tenga que ser apagado para evitar que sean sacados rápidamente. No considerado un aditivo, También hay que tener presente que el agua se evapora, debiendo ser sustituida por más agua, a fin de evitar problemas con la salinidad, pero ojo, como ya dijimos antes, se evapora el agua, no sus sales, por lo que el agua evaporada debe ser repuesta periódicamente con agua destilada o de osmosis, un sistema de relleno automático es ideal para mantener una salinidad estable.