Se agradece una intervención en favor de la corrección con nuestro idioma. Hace ya algún tiempo, y en un foro de agua dulce de cuyo nombre no quiero acordarme, yo reconvine a un participante por la pésima grafía y redacción de una pregunta. La respuesta fue un aluvión de insultos a mi persona, mi madre y al grado de satisfacción sexual de mi mujer. Lo mejor de todo fue cuando me quejé al moderador y su respuesta fue que, más o menos, me lo tenía merecido por meterme dónde no me llamaban. Ni que decir tiene que aquella fue mi última intervención en aquel foro.
Para mí la cuestión central es la siguiente. Si alguien no se toma el mínimo esfuerzo por intentar hacer comprensible su pregunta, ¿por qué tengo yo que esforzarme en adivinar lo que quiere preguntar?
A menudo se ponen como excusa de la falta de esfuerzo en grafía y redacción a las herramientas informáticas de las cuales disponemos. Es muy socorrido, porque los ordenadores, móviles, tabletas, etc no pueden contestar y defenderse. Cualquiera de esas herramientas permite escribir con la misma corrección que si lo hiciéramos con bolígrafo y papel.
Devil Sea, sobre tu pregunta acerca de la involución te diré que, en mi opinión, tienes toda la razón. Pero esa involución no es biológica, tiene nombre y apellidos, y es la conjunción de una serie de reformas educativas que desprecian el conocimiento de nuestra lengua como herramienta de comunicación y ponen el énfasis en estudios semánticos y gramaticales que aburrirían al mismísimo Alarcos Llorach. Mis hijos han pasado por ESO y Bachillerato haciendo árbol sintáctico tras árbol sintáctico pero no han leído a Cervantes, ni a Quevedo, ni a Delibes, ni han tenido que redactar y plasmar por escrito pensamientos o ideas. Tienen una sobrecarga de análisis de la lengua y un déficit monumental de aprendizaje y dominio en su uso.
Para cuando llegan a la universidad este problema ya no tiene remedio: Lo mejor que uno puede hacer, si no quiere sufrir serios trastornos psicológicos en el intento de comprensión de los exámenes, es hacer pruebas de tipo test. Así todo llega a un justo y catastrófico final, con elevados porcentajes de graduados que son analfabetos funcionales.
Los resultados de los Informes Pisa nos llaman la atención una y otra vez sobre el elevado déficit de comprensión verbal y escrita de nuestros estudiantes de secundaria pero son contados los gobiernos, centrales o autonómicos, que se toman en serio este grave problema.
Así que Alex, gracias por sacar a relucir este problema. Al menos nos permite desahogarnos durante un rato.
Saludos