Si puedes sacar la roca fuera, lo más seguro y que menos daño ará a los corales es coger una cuchilla, destornillador afilado, cutter o alicates de corte y rebanar la roca justo por debajo del pié del coral llevandote una pequeña cantidad de roca en su pié, además si te los llevas con una piedrecita debajo ya enganchada te será mucho más facil reubicarlos de nuevo.
Si es roca viva de verdad te sorprenderas lo bien que se corta, parece arenilla compactada.