La coloración estridente que presentan advirtiendo del gran peligro que plantea su ingesta lo convierte en uno de los animales más llamativos que podemos encontrar en nuestro comercio habitual y es realmente difícil resistirse a adquirirlo. Es el caso exacto del Hypselodoris bullocki (chromodoris), siendo normalmente con posterioridad a su compra cuando conocemos la realidad sobre su mantenimiento en cautividad.
Pecando de ingenuidad, nosotros en nuestro comercio especializado en acuariofilia marina comercializábamos el hypselodoris bullocki como especie alguívora, indicación de nuestro proveedor, hasta que un cliente al que agradecemos enormemente su información nos puso sobre la pista.
Por esta causa y como el mal de su extracción ya estaba hecho hemos optado por regalar los ejemplares a todos aquellos que habían realizado su reserva por si tuviéramos la suerte de que milagrosamente se adaptara alguno a la cautividad. El que nos quedamos nosotros lamentablemente murió al poco tiempo sin darnos tiempo a estudiar el proceso de desnutrición.
Pecando de ingenuidad, nosotros en nuestro comercio especializado en acuariofilia marina comercializábamos el hypselodoris bullocki como especie alguívora, indicación de nuestro proveedor, hasta que un cliente al que agradecemos enormemente su información nos puso sobre la pista.
Por esta causa y como el mal de su extracción ya estaba hecho hemos optado por regalar los ejemplares a todos aquellos que habían realizado su reserva por si tuviéramos la suerte de que milagrosamente se adaptara alguno a la cautividad. El que nos quedamos nosotros lamentablemente murió al poco tiempo sin darnos tiempo a estudiar el proceso de desnutrición.