Una tubastrea, un tomate de mar o un coral mano de muerto. A esos 3 corales les gusta la oscuridad, de hecho no se suelen abrir si les da la luz directa a no ser que eches comida y la huelan. Eso sí, la tubastrea es difícil de mantener porque hay que alimentarla manualmente o haciendo artilugios tipo cúpula, y la mano de muerto tampoco es fotosintético y se alimenta de zooplancton. El tomate de mar es el más fácil de todos, un trozo de mejillón de vez en cuando y listo, aunque le gusta bastante moverse de sitio, sobre todo si lo pones en una zona con luz, en seguida busca un sitio oscuro para ponerse.